Tres reproductores portátiles de música digital. Diversos programas de acceso remoto permiten compartir con otros usuarios la música almacenada en el disco duro.También es posible escucharla en móviles y reproductores de MP3.Más noticias tecnológicas en Consumer Eroski.
La música guardada en el disco duro del ordenador puede compartirse de múltiples maneras, ya sea mediante redes P2P, ya vía servicios de envío de archivos pesados como Pando, Rapidshare o Megaupload. Ahora aparece una nueva opción que no precisa de envíos voluminosos ni de redes específicas y que se basa en las tecnologías de acceso remoto a los ordenadores.
Basta con que un internauta tenga una canción para que puedan usarla todos sus amigosEl usuario se instala un programa y su ordenador pasa a actuar como un servidor, de modo que sus contactos pueden acudir a una página web y reproducir en streaming todas sus canciones. Estos programas también sirven para acceder a los archivos de audio desde algunos teléfonos móviles, videoconsolas y determinados reproductores de MP3.
Parece que en estos momentos en que la Red acumula gran cantidad de material multimedia, ya no es tan importante poseer determinado vídeo o canción, y en cambio sí lo es poder acceder a ellos con facilidad. Para decirlo de otro modo, basta con que una sola persona tenga un archivo multimedia si el resto de sus contactos tienen fácil acceso al mismo.
Con esta premisa se han desarrollado diversos servicios y programas que permiten tanto compartir la biblioteca multimedia del usuario como que éste acceda a ella desde cualquier ordenador. Y también desde diversos aparatos como el televisor, el teléfono o reproductores multimedia con conectividad WiFi.
¿Cómo funcionan estos programas?
Estos desarrollos se basan en sistemas que facilitan el acceso a un ordenador encendido y conectado a Internet de manera remota desde otro terminal. En este caso, el acceso se limita a los archivos multimedia (tanto audio como vídeo), que se reproducen en el ordenador de origen y se emiten en streaming a una página web desde donde pueden oírlos y verlos los receptores.
En el acceso remoto no existe límite de tamaño a la hora de compartirAsí, el usuario puede seleccionar determinado número de archivos y configurar una lista de reproducción. Luego le basta con enviar un correo a un contacto con la clave de entrada a la página web donde se emiten los vídeos o las canciones. El receptor podrá entrar entonces en dicha página y reproducir los archivos que quiera.
Una característica muy importante de este tipo de servicios respecto a los de envío de archivos pesados (Megaupload, Pando, etc.) es que no existe límite de tamaño a la hora de compartir, dado que el ordenador remoto actúa como servidor que va cargando los archivos a medida que se reproducen.
Acceso desde el teléfono móvil
Pero no sólo se limitan a permitir el acceso a ordenadores: en principio, cualquier dispositivo capaz de conectarse a Internet puede reproducir los archivos del ordenador remoto. Esto es válido especialmente para dos modelos avanzados de teléfono: El iPhone de Apple y el Nokia N95 son compatibles con algunos de estos programas y por lo tanto es posible escuchar en ellos la música del ordenador mediante cascos mientras se camina por la calle o se viaja en el autobús.
Ambos aparatos pueden acceder al servicio tanto conectándose vía wifi como por la red 3G, aunque en este último caso la calidad de la emisión dependerá de la cobertura, aparte de que conviene tener una tarifa plana de datos, porque el flujo de información que crea el streaming consume mucho ancho de banda, algo que después se puede reflejar dolorosamente en la factura mensual.
Puedes usar tu videoconsola para ver los vídeos del ordenadorTambién el iPod Touch de Apple puede acceder a la música y los videos del ordenador en remoto gracias a su conectividad wifi. Se trata de un logro mucho más interesante de lo que a priori pudiera pensarse, ya que si bien este reproductor puede tener hasta 16 gigabytes de capacidad de almacenamiento, suele ser habitual que entre vídeos y discos, el usuario almacene en su ordenador una cantidad mayor de información.
Otra opción interesante es usar este tipo de sistemas para reproducir vídeos y películas descargadas de Internet en cualquier televisor, ya que al menos uno de estos servicios la ofrece. Para ello es necesario tener una videoconsola con wifi conectada con el televisor, como son la Wii de Nintendo, la PS3 de Sony o la Xbox 360 de Microsoft. Si se posee la Wii, hay que descargar el navegador Opera desde el canal "tienda Wii". Una vez instalado el navegador, basta con conectarse con la web del servicio.
Principales servicios
Winamp Remote. Se trata de una aplicación web que se apoya en el veterano reproductor multimedia Winamp, hoy en día muy renovado. Para activarla, hay que tener instalado el programa de escritorio, de modo que éste pueda acceder a todo el material multimedia del disco duro. Así, la aplicación de escritorio se comunica con Winamp Remote a través del navegador y desde allí se pueden seleccionar los archivos que se desea compartir. Para ello es necesario pincharlos y arrastrarlos a un espacio web, y luego mandar un correo al contacto con el que se desea compartirlos. Permite también compartir vídeos.
Simplify Media. Es muy similar a Winamp remote pero limita el número de usuarios que pueden acceder a las carpetas del usuario a 30 y les obliga a estar inscritos en el servicio, un trámite que se revela rápido y sencillo. Por otro lado, sólo permite compartir música. Funciona bien tanto con el teléfono iPhone (en wifi y en 3G) como con el iPod Touch (vía wifi). Para ello, es necesario descargarse la aplicación gratuita "Simplify Media" de la tienda de aplicaciones de iTunes. Otra virtud es que también reproduce la música de cualquier otro usuario del servicio que haya sido invitado a compartir.
Amarok. El reproductor por defecto del escritorio KDE Linux permite crear redes entre usuarios de dicho escritorio (ahora también funciona en Windows) para compartir las bibliotecas musicales. El sistema, de momento, no funciona para otros dispositivos que no sean ordenadores